Proyectos existentes > Centro de Investigación y Residencia de estudiantes (Mieres-Asturias)

Edificio investigacionEl Edificio de Investigación del Campus de Mieres es un moderno edificio que acoge importantes organizaciones de investigación ligadas a la Universidad de Oviedo, la residencia de estudiantes dispone de 112 plazas y ofrece otros servicios como biblioteca, sala de informática, salones de uso común, restaurante autoservicio y cafetería.

La estabilidad en la temperatura de las aguas de mina del Pozo Barredo, situado a menos de 150 metros del centro, así como el elevado caudal disponible, ha demostrado que estas aguas presentan un importante potencial geotérmico que puede ser puesto en valor mediante el uso de la tecnología de bomba de calor. Con esta consigna se llevó a cabo el proyecto que utiliza este fluido geotérmico para la climatización del estos edificios.

Infraestructura

  1. Sistema de Bombeo del Pozo Barredo. Para la extracción del caudal de agua demandado por las instalaciones (120 m3/h para el Centro de Investigación y 60 m3/h para la Residencia de Estudiantes) se utiliza el propio sistema de bombeo del pozo, compuesto por bombas sumergibles de caudal nominal 215 m3/h y altura nominal 60 metros.
  1. Sistema de distribución del agua de mina hasta los edificios (distancia aproximada 250 m). Constituido por tuberías preaisladas enterradas que transcurren por zanja y las tuberías de salida de los edificios con objeto de verter de nuevo el caudal al río.

Sistema de bombeo del Pozo Barredo

Tuberías de distribución y desagüe

  1. Sistemas de generación instalados en los distintos edificios, es decir, las propias bombas de calor y los dispositivos auxiliares necesarios para su correcto funcionamiento.

En el Centro de Investigación se emplean dos bombas de calor RTWB 210 (potencia calorífica 362 kw cada unidad), produciendo agua caliente a 50ºC-45ºC y simultáneamente, en el foco frío, agua a 7ºC.

En el momento en que las necesidades de calor y frío del edificio se desequilibran se emplea el agua de mina como fluido de compensación. Cuando las necesidades de frío superan a la demanda de calor, el agua de mina actúa disminuyendo la temperatura del agua caliente de retorno a través de un intercambiador de calor de placas.
En el caso contrario, en invierno, cuando el edificio no es capaz de consumir todo el frío que requiere el sistema para funcionar compensado, el agua de mina se encarga de aportar el calor necesario (a través de un segundo intercambiador) para que la máquina pueda funcionar con el salto térmico adecuado.

Bomba de calor RTWB 210

Intercambiador de calor

Esquema de funcionamiento del sistema geotérmico en el Centro de Investigación

En el caso de la Residencia de Estudiantes el esquema es más sencillo al no existir demanda de refrigeración. El equipo de generación es una enfriadora RTWB 207 que producirá calor a una temperatura de 35ºC, con retorno a 30ºC. Como fluido frío utilizará agua de mina a través de un circuito secundario con intercambiador de calor intermedio (UFP-54/50) con el fin de evitar problemas de calcificación en la enfriadora.

El sistema de distribución de calor/frío en el centro de investigación está formado fundamentalmente por sistemas de fan coils a cuatro tubos, funcionando a 50ºC para calefacción y 7ºC en refrigeración., en el caso de la residencia de estudiantes está formado por un sistema de distribución de calor por suelo radiante, con una temperatura de impulsión de 35ºC, este edificio no contempla la posibilidad de empleo de refrigeración y sus necesidades calóricas se cubren totalmente con el sistema geotérmico.

Ventajas de la geotermia

Las previsiones de demanda de calor y frío de cada uno de los edificios determinan que para cubrir las necesidades térmicas de ambos edificios se requiere un volumen total de agua de mina de 251.457 m3/año para el Centro de Investigación y 158.022 m3/año para la Residencia de Estudiantes.

La aplicación de este sistema consigue un considerable ahorro en las emisiones de CO2, ya que para generar esa misma energía térmica durante un año, el uso de tecnologías convencionales se emitirían 349,5 t de CO2, mientras que con el sistema geotérmico la emisión resultante es de 113,2 t de CO2, lo que supone una reducción de emisiones del 68% (IDAE, 2011).

Este ahorro energético repercute también económicamente en el usuario, que se beneficia de un ahorro garantizado sobre sistemas alternativos de climatización del 20% para el Centro de Investigación y 15% para la Residencia de estudiantes.

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